Seta muy popular en España y también la más agradecida en la cocina. Tiene una carne firme y dura, compacta, algo quebradiza si se parte con las manos, y el color interno es de tonos naranjas o amarillos más pálidos. Son fuente de vitaminas A, B1, B2, B3 y B5, así como de calcio, hierro, yodo, magnesio, potasio y fósforo y fibra. En menores proporciones, también proveen vitamina C, D y K, así como proteínas de alta calidad.